
A veces pienso que la envidia que llena este efímero mundo, es la religión de los mediocres. Ella los reconforta, les ayuda a responder a sus preguntas y en última instancia, les corroe y les pudre el alma, le permite justificar su mezquindad y hasta se creen que son virtudes, pensando el que las puertas del paraíso se le abrirán para ellos, que pasan por la vida sin dejar más huella que sus rastreros intentos de hacer meno a los demás y de excluirlos de su ser colectivo , de su ser individual, y a ser posible, destruir, a quienes por el mero hecho de existir y de ser quienes son, ponen en evidencia su pobreza de espíritu, mente y alma.
Como bien decía un buen escritor narrativo de aquí nuestra tierra de nombre Carlos Zafón:
" bienaventurado aquel al que ladran los cretinos, porque su alma nunca les pertenecerá"
hola luis frenando, lo peor de la envidia es el deseo de aniquilación del otro. el mobbing, el bullying y todos esos fenómenos "actuales" (se han dado en todas las épocas) son consecuencia de la envidia. fue un motivo para el régimen nazi, es un motivo para guerras y luchas tribales...
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